MEDITACIÓN DE PAREJA: ARMONIZAR LAS ENERGIAS

 

Os invito a preparar una atmósfera que invite a la meditación. Unos cojines, colocados uno enfrente del otro, algo distanciados entre sí. Unas velas y algún aroma en el aire en forma de incienso, palo santo o algún aceite esencial. Música suave si es vuestro deseo.

Sentaros uno frente al otro, de noche y sólo iluminados por la luz de una vela o de la luna. Cogeros de las manos cruzando antes los antebrazos. Y usad la “visión suave” en la que invertís el proceso visual normal y os imagináis que, en vez de mirar hacia fuera a través de los ojos, lo que hacéis es recibir algo en vuestro interior a través de ellos. La mirada se hace pasiva, vuestros ojos están recibiendo energía, no la están – como pasa en la visión normal – dispersando. Mientras miráis, la clave es prestarle atención a vuestro cuerpo, permanece arraigado en ti. En cuanto uno de los dos note que está ausente del cuerpo, se puede conectar de nuevo cerrando los ojos por unos instantes. Luego al abrirlos notarás que habitas tu cuerpo.

Respirad con suavidad y profundo entreabriendo la boca para permitir que la exhalación sea una rendición.

Miraros a los ojos durante un tiempo, si vuestros cuerpos comienzan a mecerse, dejadlos que lo hagan. Podéis parpadear; y aún así, no dejéis de miraros a los ojos. Suceda lo que suceda no os soltéis de las manos. Al cabo de unos minutos, cerrad los ojos y dejad que continue el balanceo otro tiempo más.

Poneos de pie y, cogidos de la mano, balanceaos juntos todo el tiempo que surja. Con ojos cerrados o abiertos, lo que os sea más cómodo.

Terminad con un cálido abrazo.

Esta experiencia meditativa mezclará de manera armoniosa vuestras energías.

 

Texto adaptado del libro de Diana Richardson “Orgasmo tántrico para mujeres”

Fotografia: Ines Honfi