MEDITACIÓN TÁNTRICA EN LOS SENOS

MEDITACIÓN TÁNTRICA EN LOS SENOS

Esta meditación es una invitación a sentir y a notar tus senos desde dentro, tal como son, aceptando todo lo que es, para que tus sentimientos a cerca de tus senos (si los hubiera por tamaño, forma, flacidez, relleno, asimetría o textura) no te aparten de tus cualidades femeninas.
Los senos ocupan el espacio energético del corazón, irradiando amor y nutrición, además de tener la capacidad de transportarnos a las mujeres hasta lo más profundo de las experiencias orgásmicas.

Te propongo dedicar como mínimo 30 minutos y si es posible 1 hora a esta meditación.

Tiéndete o siéntate en lugar tranquilo, cálido y acogedor. Dispón cojines para tus brazos o piernas y ponte muy muy cómoda. A mi me encanta hacer esta meditación en un espacio soleado porque el sol añade calidez a la experiencia. ! Se creativa ! Siente lo que es mejor para ti. Quizás un aroma (como la rosa) en el aire, una música en el ambiente, o bien el silencio. Lo mejor es que tus manos contacten directamente con la piel de tus senos, y si no fuera posible usa una prenda de algodón muy suave y por supuesto sin sujetador.

Envuelve cada uno de tus pechos con una de tus manos ligeramente ahuecadas, de forma que el centro de la palma de cada mano este en contacto con el pezón. Una vez colocadas, las manos permanecen quietas, y el tacto es suave como una pluma. Más que dejar caer el peso de las manos en los pechos, se trata de acogerlos tan suavemente, que este suave tacto te permita sentir “la vida” que se mueve en el interior.

Puedes cerrar tus ojos, entreabrir suavemente tu boca para que la respiración fluya también por la boca. Y simplemente “escuchar” con tus manos y con toda tu conciencia todo lo que sucede en el interior de tus senos. Fúndete con ellos, fusiónate. Permite que todo tu cuerpo quede en segundo plano y solo las sensaciones de tus senos captan tu atención. Relájate en tus pechos.
A veces puedes sentir como un océano en el interior de tus pechos, y cada instante es distinto al siguiente. Siéntelo.

Te propongo sentir los dos senos a la vez, y en otros momentos llevar la atención a un pecho y luego al otro. Siempre son distintos, como la vida. Nunca se repite la experiencia. Siempre es pura creatividad.

Si durante la meditación percibes alguna emoción, acógela, transítala.

Y date un tiempo para salir de la meditación, despacito, con calma, suavemente, encontrando la forma de volver a un estado de consciencia que te permita estar en el mundo y a la vez estar en ti, en tu centro, centrada en tus senos, en tu corazón.

Cuando los pechos se hacen activos, una sensación nueva y maravillosa emerge desde el centro del corazón. Disfruta muchísimo de la experiencia !!